miércoles, 30 de abril de 2014

Celebración de la fiesta cristiana del trabajo

Con motivo de la festividad del primero de mayo, que tendrá lugar el próximo jueves, la delegación diocesana de Pastoral Obrera invita a participar en la celebración de la Eucaristía que presidirá  el arzobispo de Sevilla, mons. Asenjo Pelegrina, en la parroquia de la Resurrección del Señor (Carretera de Carmona, 92,  en Sevilla), el miércoles 30 de abril, a las ocho de la tarde.
El delegado diocesano de Pastoral Obrera, Diego Muñiz, ha escrito unas palabras en vísperas de esta jornada dedicada al mundo obrero:
“Se acerca la festividad del primero de mayo, que vuelve a tocar nuestras conciencias con la situación de nuestra sociedad. Todos conocemos casos concretos, a veces muy cerca de nosotros, de personas y familias que lo están pasando muy mal. Casi siempre la causa de su sufrimiento y desconcierto tiene relación directa con el trabajo: o porque se han quedado sin trabajo, o porque aún no lo han encontrado, o porque temen perderlo, o porque el trabajo que ahora tienen está mal pagado o lo realizan en condiciones de explotación. La Iglesia nunca ha sido ajena a la situación de las personas y a sus sufrimientos, tampoco a los que provienen del mundo del trabajo.
El Papa Francisco ha invitado a toda la Iglesia “a salir a las periferias físicas y existenciales de nuestro mundo”.  “Cada cristiano y cada comunidad están llamados a ser instrumentos de Dios para la liberación y la promoción de los pobres, de manera que puedan integrarse plenamente en la sociedad; esto supone que seamos dóciles y atentos a escuchar el clamor del pobre y socorrerlo” (Evangelii Gaudium 187).”

lunes, 21 de abril de 2014

Homilía del Papa Francisco en la Vigilia Pascual

¿Dónde está mi Galilea? 

El Evangelio de la resurrección de Jesucristo comienza con el ir de las mujeres hacia el sepulcro, temprano en la mañana del día después del sábado. Se dirigen a la tumba, para honrar el cuerpo del Señor, pero la encuentran abierta y vacía. Un ángel poderoso les dice: «Vosotras no temáis» (Mt 28,5), y les manda llevar la noticia a los discípulos: «Ha resucitado de entre los muertos y va por delante de vosotros a Galilea» (v. 7).
Las mujeres se marcharon a toda prisa y, durante el camino, Jesús les salió al encuentro y les dijo: «No temáis: id a comunicar a mis hermanos que vayan a Galilea; allí me verán» (v. 10).
Después de la muerte del Maestro, los discípulos se habían dispersado; su fe se deshizo, todo parecía que había terminado, derrumbadas las certezas, muertas las esperanzas. Pero entonces, aquel anuncio de las mujeres, aunque increíble, se presentó como un rayo de luz en la oscuridad. La noticia se difundió: Jesús ha resucitado, como había dicho… Y también el mandato de ir a Galilea; las mujeres lo habían oído por dos veces, primero del ángel, después de Jesús mismo: «Que vayan a Galilea; allí me verán».

miércoles, 9 de abril de 2014

"Salir a las periferias": Conclusiones de la mesa redonda de pastoral obrera.

“Tenemos el reto de la comunión, que solo es posible construir vinculados a Cristo y a las víctimas”. Con esas palabras del moderador del acto, Alfonso Alcaide, se daba por finalizada la mesa redonda organizada por la Delegación diocesana de Pastoral Obrera, bajo el lema “Salir a las periferias, propuestas de esperanza para las personas paradas”, que tuvo lugar el pasado viernes 28 de marzo.

Casi un centenar de personas acudieron a esta convocatoria de la delegación de Pastoral Obrera, que se desarrolló en el Aula Domínguez Valverde del Arzobispado, que tenía como fin profundizar en las posibles respuestas que pueden darse ante situaciones de injusticia, pobreza, exclusión, paro y precariedad laboral, en las que viven numerosas familias.
 Compromisos para transformar la realidad
“Imaginar y construir nuevas formas de solidaridad en nuestra iglesia diocesana, promover una nueva organización del trabajo desde la Doctrina Social de la Iglesia y cambiar modelos de producción son algunos de los retos que los cristianos hemos de afrontar para realizar nuestra tarea evangelizadora en el mundo del trabajo, según se puso de manifiesto en las aportaciones de los integrantes de la Mesa”- explica Diego Márquez, delegado diocesano de Pastoral Obrera.
Manuel Luis GóngoraMariano Pérez de Ayala, e Isabel Cuenca expresaron cómo debe aceptarse  el relato de lo que está sucediendo como si no hubiera alternativas, “ pues los cristianos tenemos la obligación de discernir opciones y compromisos para transformar la realidad y para ello construir “zonas liberadas”, espacios donde generar –frente al desempleo y la precariedad- procesos de personalización tejidos solidariamente de estructuras de comunión construidas sobre la primacía de la persona, para posibilitar una economía que ponga en el centro al ser humano. Para esta tarea es necesaria toda la Iglesia”.
“El deterioro de los derechos de los trabajadores va más allá de una mera raíz económica- añade Diego Márquez- y se genera desde planteamientos ideológicos en los que se alían poderes económicos, poderes financieros, poder político, estructuras de pecado y una sociedad amoral, frente a lo cual trabajadores hemos de recuperar un proyecto de vida que no reduzca el trabajo a un mero medio de ganar dinero.”
“Desear, buscar, y cuidar el bien común, el bien de los demás es algo que solo hacemos como consecuencia de la experiencia del amor de Dios en nuestra vida, por eso estamos llamados a ser y generar sujetos nuevos, desde el Evangelio, capaces de vivir alternativas de comunión como expresión de fe.”- concluye el delegado de Pastoral Obrera.
Fuente: http://www.archisevilla.org/secciones.php?sec=5&ssec=44&id=3021